Es hora de cambiar de página y seguir adelante con mi vida. Lo primero: Borrar todo recuerdo tuyo. Hecho. Ahora solo intentar dejar de pensarte a cada momento. En proceso. Aunque he de reconocer que ya no te pienso tanto como antes lo hacía, voy progresando, de poco en poco pero avanzo. Y ahora he de guardar en una caja imaginaria todas las risas, las lágrimas, los recuerdos y las palabras. También debo dejar de acostumbrarme a verte cada día. A escuchar que me digas lo linda que me veía. Eso ya no mi vida, todo ha cambiado ahora. Ahora ya no soy una niña (: Maduré y estoy consciente de aquello.
Mis amigas jugaron un rol importante en todo esto, me aconsejaron, salieron conmigo, me escucharon y me ayudaron en todo momento. Ellas conocen toda nuestra historia. Desde los suspiros en madrugada hasta los llantos en media noche. Como te dije un día, a tí no te voy a olvidar, solo voy a olvidar el sentimiento. Y cuando esté lista, ahí entonces sí seré tu amiga. No se puede cambiar drásticamente de caliente a frío. Así como en la naturaleza, en los sentimientos es igual. No puedo cambiar de llamarte ''amor'' a llamarte ''amigo''.
Lo fuiste todo por 8 meses, ahora a preocuparme por mi. Es hora de dejarte ir, y dejar ir aquella caja imaginaria que fué testigo de todo lo que fuimos. Poco a poco me olvidarás y ambos dejaremos de sufrir, te lo aseguro.
Y ahora me pregunto: Me arriesgaré por el amor nuevamente? Sí. Nunca se deben perder las esperanzas de encontrar a aquella persona especial, yo aún la tengo. Y si de chicos hablamos, hay uno en particular que podría ser el ideal.
Bloggefímero
Un grano de arena en toda la Internet.
miércoles, 9 de mayo de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
Un día con Mariana
Me pidieron escribir un ''cuento'', aunque más parece una intro de un libro. Ojalá les guste (:
--
La luz del sol se filtraba por mi ventana. Era agradable volver a tener
sol en la ciudad. El frío no gustaba nada, siempre se tenía que estar muy bien
abrigado, y aun así se sentía frío.
Me levanté de la cama y me dirigí al salón, de donde provenía el ruido
de la televisión. Ahí estaban mi papá y mi mamá, ambos vestidos elegantemente.
-Buenos días. Por qué están vestidos así? –les dije.
-Buenos días. Es que tu papá y yo vamos a salir, estábamos esperando a
que te despertases. Vas a ir a casa de
Mariana, nuestra vecina. –dijo mi madre.
Por qué no me quedaba sola como otras veces? Entiendo que nos habíamos
mudado y que no conocíamos a muchos vecinos de aquí, pero quién era Mariana?
Pareciera que mi mamá me leyó la mente, pues contestó a todas las
preguntas que pasaban por mi mente.
-Es una anciana, abuela de la doctora del edificio. Te dejaremos con
ella, se ofreció para cuidarte. Ella está todo el día sola en su casa… Es una
buena idea de que te quedes con ella y así puedas conocerla más. –me dijo.
Papá no decía nada. Solo miraba a mi madre y asentía. De todas maneras,
me aburría sola en casa. Entonces
acepté. Me duché, vestí, peiné y ya estaba lista para ir a casa de la Sra.
Mariana. Después del almuerzo, todos salimos. Mi papá fue a encender el auto y
mi mamá me llevó a un piso más arriba, en donde vivía la Sra. Mariana.
Había un pequeño timbre al lado de la puerta, mamá lo presionó. Se
escuchó el ruido de los cerrojos y el abrir de la puerta. Una señora bajita,
con el cabello totalmente blanco por las canas nos sonrió. Me hacía acordar a
mi abuela.
-Te estaba esperando Andrea. –me dijo. Se le notaba muy amable.
-Hola. –le dije, sonriéndole.
-Aquí te la dejo, Mariana. Cuidala bien, si? Mi esposo y yo volveremos
en la noche por ella. Tenemos una reunión de trabajo. –dijo mi madre. Los
adultos… siempre ocupados en su trabajo.
-Claro, no te preocupes. Ven, Andrea, entra.
-Adiós, mamá. –le dije despiéndome de ella con la mano.
Entré en la casa. Caminé hasta la sala y me senté en uno de los sofás. Aquel
lugar transmitía mucha calidez. Mariana se sentó en una silla mecedora, al lado
de la chimenea. Me miraba con curiosidad.
-Eres nueva en el edificio verdad? El día en el que se mudaron aquí los
vi llegar con el camión de la mudanza. –me dijo.
-Sí. No conocemos a nadie aquí todavía. Usted es la primera vecina que
conosco. Claro, aparte de su nieta, la doctora. –le dije. Me agradaba aquella
mujer.
Se quedó mirando el fuego de la chimenea un momento. Luego volvió la
vista hacia mí y me dijo:
-Tus padres son abogados? Siempre que los veo salir del edificio van
vestidos como unos.
-Si. Ambos trabajan lejos de aquí. En donde vivíamos antes era aún más
lejos, al menos esta nueva casa no queda tan lejos de sus oficinas. –le dije.
- Recuerdo que mis padres querían que estudiase derecho. O eso creo… -me
dijo. Puso un gesto de tratar de recordar. Luego movió la mano como si
espantase moscas.- Bah, no lo recuerdo.
-Yo aún no sé que estudiar. Pero sé que tendrá algo que ver con la
lectura o los libros. –le dije. Luego le sonreí.- Me encanta leer.
Me miro algo confusa, y luego habló.
-A mi nunca me gustó leer. Lo encontraba muy aburrido. Pero aún si lo
intentase, no podría leer bien. –señaló sus anteojos.
-Eso he escuchado decir de la boca de muchas personas. Pero para mí, los
libros lo son todo. Es como viajar a diferentes mundos cada vez que abres un
libro. Lo imaginas todo con cada detalle. –me sonrojé un poco. Creo que hablé
mucho de mi punto de vista de los libros. Siempre que alguien me dice que le
aburre leer le doy un discurso de qué son los libros para mí.
-Y que profesión hay que tenga que ver con la lectura? –me dijo.
-No lo sé. Pero en lo que haga, quiero ser buena. Y si se puede,
estudiar fuera del país, así tendré más oportunidades de trabajo. También
quiero tener mi propio dinero para tener mi propia casa, auto, y adoptar a una
niña…
-Adoptar dijiste? –me miró como si hubiera cometido un crimen.
-Sí. Es algo que planeo hacer cuando sea mayor. Hay muchos niños en el
mundo sin padres. Y además no quiero depender de un hombre o esposo, o tener
que atenderlo a él también. No soporto el machismo en la sociedad de hoy en
día. Si hay alguien a quien yo atenderé y brindaré mi atención, será a mi hija
adoptada.
-No lo entiendo. –me dijo. Se sobó las arrugadas manos y se levantó de
su silla.- Quieres té y galletas?
-Claro, estarían muy bien. –le dije. Se dirigió a la cocina y cerró la
puerta detrás de ella.
Pasó alrededor de 1 hora, en la que me puse a ver todas las fotografías
antiguas que contenía aquella casa. Los muebles eran antiguos también. Mariana
volvió con las galletas recién horneadas y una bandeja con dos tazas de té. Me
levanté y la ayudé a llevarlas hasta la mesita del centro de la sala.
Mientras comíamos las galletas y tomábamos el té, Mariana me contaba
acerca de su nieta Julia, la doctora. De cómo se quedó ella cuidándola y del
fallecimiento de su hija y su nuero. Yo le conté sobre mi familia, sobre el
colegio, etc. Ambas reimos, y lloramos. Parecíamos dos mejores amigas de la
primaria. De vez en cuándo debía alzar la voz, ya que Mariana no podía escuchar
bien.
Mi celular sonó en medio de la conversación. Había recibido un mensaje
de mi madre que ponía: ‘’Llegamos en 5min a recogerte. Besos, Mamá.’’ Lo leí en
voz alta para que Mariana escuchara, recogí mi bolso y la ayudé a limpiar los
restos de las galletas. El timbre sonó y apareció mi mamá en el umbral de
aquella pequeña casa.
Me despedí de Mariana, le agradecí por la tarde junto a ella y me fui
con mi mamá a casa. Mientras bajábamos el piso para ir al nuestro me preguntó:
-Te divertiste?
-Sí, mucho. –le contesté. Sin duda alguna, volvería al día siguiente
para volver a hablar con Mariana. Creo que había encontrado un nuevo libro que
leer.
viernes, 20 de abril de 2012
Peor que Forever Alone
Hace unos meses se me perdío la BlackBerry en una fiesta. Bueno, un amigo lo perdió. Se lo di para que lo cuidara mientras que las graciosas de mis amigas me sacaban a bailar. Cuando vuelvo hacia donde Daniel está, me dice:
-Oye, tú tienes la BB?
-No sonso, te la di a ti.
-Yo no tengo nada.
Silencio silencio silencio. Empezamos a buscar como locos, diciéndole a uno y a otro si lo había visto. Era como buscar una aguja en un pajar. La zona de la pista de baile estaba a oscuras, y donde Daniel estaba sentado era en el bordillo de una escalera que daba a las cortinas de una parte de un teatro.
Nada, eso fue lo que se halló.
Ahora que le diría a mi mamá? Dios mio! Ahora que le diría a mi PAPÁ? Estaría muerta en un segundo.
Papá me castigó todo el año restante sin ir a quinceañeros o fiestas :(. Y ahora me encuentro aquí escribiendo esto cuando se suponía que debería estar en la fiesta de una amiga divirtiendome con mis amigos. Pero supongo que esa es la consecuencia de no estar atenta a mis cosas.
Me aburro muchísimo. No sé que hacer. No hay nadie conectado como para charlar o algo. Ya intenté hacer tareas al menos, nada. Estoy en cero, mente en blanco. Así no se puede trabajar. Creo que lo único con lo que descanso es escribir en este blog. Fue una buena idea no creen?
Att. :ForeverAlone:
jueves, 19 de abril de 2012
Olvidar.
Alguna vez has querido olvidar a alguien o a algo? Yo sí.
Pero cómo olvidar a una persona que quisistes tanto?
Y aquí empieza mi historia..
Lo conocí a través de una página llamada ''habbo'', en donde solía frecuentar y conocía mucha gente. Me gustó, le gusté, y las conversaciones por Skype empezaron entre nosotros.
Luego me pidió ser su novia... Claro que sería una relación a distancia. Una relación a distancia que nos duró 8 meses, y terminó el día en que yo viajé a Chile. Motivos? No lo sé exactamente. Pero fui yo quien decidió terminar aquello :(
De eso hace ya 3 meses, y he intentado olvidarle. Pero cómo puedo? Si aún lo tengo agregado al Facebook y me habla. Es imposible. Y no lo eliminaría otra vez...
Y ahora me encuentro escribiendo esto el día de su cumpleaños. Lo felicité, pero nada más. No hemos hablado en Skype desde que terminó todo. Y sé que conoció a otra chica. Rubia, de ojos azules. Igual que el. La pareja perfecta. La perfecta combinación de A y B.
Y que sentí después de estos 3 meses? Celos.
Sí, celos celos celos celos. Los odio. Pero me complementan. Y no debería haberlos sentido si me hubiera alejado más de él. Ahora ya nada importa. Me da igual él.
Lo único que queda es olvidarse. Cómo? Bueno, las penas, solas no se ahogan..
Pero cómo olvidar a una persona que quisistes tanto?
Y aquí empieza mi historia..
Lo conocí a través de una página llamada ''habbo'', en donde solía frecuentar y conocía mucha gente. Me gustó, le gusté, y las conversaciones por Skype empezaron entre nosotros.
Luego me pidió ser su novia... Claro que sería una relación a distancia. Una relación a distancia que nos duró 8 meses, y terminó el día en que yo viajé a Chile. Motivos? No lo sé exactamente. Pero fui yo quien decidió terminar aquello :(
De eso hace ya 3 meses, y he intentado olvidarle. Pero cómo puedo? Si aún lo tengo agregado al Facebook y me habla. Es imposible. Y no lo eliminaría otra vez...
Y ahora me encuentro escribiendo esto el día de su cumpleaños. Lo felicité, pero nada más. No hemos hablado en Skype desde que terminó todo. Y sé que conoció a otra chica. Rubia, de ojos azules. Igual que el. La pareja perfecta. La perfecta combinación de A y B.
Y que sentí después de estos 3 meses? Celos.
Sí, celos celos celos celos. Los odio. Pero me complementan. Y no debería haberlos sentido si me hubiera alejado más de él. Ahora ya nada importa. Me da igual él.
Lo único que queda es olvidarse. Cómo? Bueno, las penas, solas no se ahogan..
Ladrón oculto
La profesora de Gramática nos pidió hacer un cuento fantástico de 20 a 25 líneas. Y claro, obviamente las pasé y ni se dignó a leerlo :(. Por eso lo coloco aquí, a ver si alguien lo lee:
Me encontraba caminando hacia mi casa, el sonido de los tacones hacía
eco a lo largo de toda la calle. No habían más ruidos que mi caminar. Miré
hacia el cielo y lo vi completamente gris. Éste prometía lluvia. El viento
empezó a ser más fuerte y helado. Metí mis manos a los bolsillos de mi chaqueta
negra y la aseguré con un broche. Traté de caminar un poco más rápido. No era
un buen momento para estar lejos de casa. En noches de lluvia, prefería
acomodarme junto a la chimenea con una manta mientras leía algo de Liz Gilbert.
Y entonces mi madre traería galletas recién horneadas y un poco de té caliente.
Ahora que lo pensaba... Era la primera vez que el reportero del pronóstico del
tiempo no acertaba, eso era raro.
El sonido de una sirena de un auto de policía se acercaba por la calle
trasera. Me di la vuelta y contemplé como éste se acercaba a mí. El sonido era
irritante. El automóvil se detiene al verme y de éste baja el policía. Él era
un poco bajo y delgado, me miraba con expresión confusa.
-Señorita, qué hace usted por aquí caminando sola?-Me preguntó, aunque
con el tremendo sonido que producía la sirena no llegaba a escucharle nada.
-Qué?- le dije.
-Qué hace usted por aquí?-Volvió a decir.
Le hice un gesto con las manos advirtiéndole que no le oía nada.
-Ah... espere un momento.-Me dijo, mientras volvía al auto y apagaba la
sirena.-Listo. Bueno, le decía que hace usted aquí.
-Yo? Ah bueno, iba caminando hacia mi casa. Hay algún problema?- Le miré
algo temerosa.
-Hay un ladrón suelto por éstas calles… Hoy robó una joyería y un banco,
lo vieron solo y nadie sabe como entró.
Le miré algo asustada pero intenté calmarme por dentro, yo no llevaba
nada de valor encima. No había de qué preocuparse.
-Solo era para advertirle.-Dijo, y sin más, volvió al auto y se fue por
la calle.
Ahora sí que estaba asustada. Apresuré mi caminata evitando pensar en aquel
ladrón. Pero no sirvió de mucho, porque cuando el auto giró hacia otra calle,
un hombre vestido de negro salió de su escondite: El tacho de basura.
Quedé estupefacta al ver la bolsa de rebosante dinero que traía. Era él.
No pude articular palabra, ahora qué haría? Me limité a mirarlo, y éste, me
devolvió la mirada.
Se llevo un dedo a la comisura de sus labios y pronunció: Shhh.
Ante mis ojos ví como atravesaba una pared de un centro comercial, que
se encontraba cerrado, listo para cometer otra maliciosa hazaña.
Me encontraba caminando hacia mi casa, el sonido de los tacones hacía
eco a lo largo de toda la calle. No habían más ruidos que mi caminar. Miré
hacia el cielo y lo vi completamente gris. Éste prometía lluvia. El viento
empezó a ser más fuerte y helado. Metí mis manos a los bolsillos de mi chaqueta
negra y la aseguré con un broche. Traté de caminar un poco más rápido. No era
un buen momento para estar lejos de casa. En noches de lluvia, prefería
acomodarme junto a la chimenea con una manta mientras leía algo de Liz Gilbert.
Y entonces mi madre traería galletas recién horneadas y un poco de té caliente.
Ahora que lo pensaba... Era la primera vez que el reportero del pronóstico del
tiempo no acertaba, eso era raro.
El sonido de una sirena de un auto de policía se acercaba por la calle
trasera. Me di la vuelta y contemplé como éste se acercaba a mí. El sonido era
irritante. El automóvil se detiene al verme y de éste baja el policía. Él era
un poco bajo y delgado, me miraba con expresión confusa.
-Señorita, qué hace usted por aquí caminando sola?-Me preguntó, aunque
con el tremendo sonido que producía la sirena no llegaba a escucharle nada.
-Qué?- le dije.
-Qué hace usted por aquí?-Volvió a decir.
Le hice un gesto con las manos advirtiéndole que no le oía nada.
-Ah... espere un momento.-Me dijo, mientras volvía al auto y apagaba la
sirena.-Listo. Bueno, le decía que hace usted aquí.
-Yo? Ah bueno, iba caminando hacia mi casa. Hay algún problema?- Le miré
algo temerosa.
-Hay un ladrón suelto por éstas calles… Hoy robó una joyería y un banco,
lo vieron solo y nadie sabe como entró.
Le miré algo asustada pero intenté calmarme por dentro, yo no llevaba
nada de valor encima. No había de qué preocuparse.
-Solo era para advertirle.-Dijo, y sin más, volvió al auto y se fue por
la calle.
Ahora sí que estaba asustada. Apresuré mi caminata evitando pensar en aquel
ladrón. Pero no sirvió de mucho, porque cuando el auto giró hacia otra calle,
un hombre vestido de negro salió de su escondite: El tacho de basura.
Quedé estupefacta al ver la bolsa de rebosante dinero que traía. Era él.
No pude articular palabra, ahora qué haría? Me limité a mirarlo, y éste, me
devolvió la mirada.
Se llevo un dedo a la comisura de sus labios y pronunció: Shhh.
Ante mis ojos ví como atravesaba una pared de un centro comercial, que
se encontraba cerrado, listo para cometer otra maliciosa hazaña.
miércoles, 18 de abril de 2012
Haikus I
¿Qué es un Haiku?
Un haiku es un tipo de poema proveniente de Japón. Son pequeños, cortos, precisos y pueden llevar rima.
Aquí una recopilación de haikus que yo escribí en plena clase de Biología. Lo bueno es que el profesor no me pilló haciendo otra cosa en clase. Espero les guste :3
Sueño en el sueño
Un alma vuela
Buscando consuelo
Río en el río
Dominante es el hombre
En su libre albedrío
Risa en la risa
Grandiosa es la forma
De tu sonrisa
Puna en la puna
Los niños lloran
Estando en la cuna
Tiempo en el tiempo
No espero el momento
De ir a tu encuentro.
Un haiku es un tipo de poema proveniente de Japón. Son pequeños, cortos, precisos y pueden llevar rima.
Aquí una recopilación de haikus que yo escribí en plena clase de Biología. Lo bueno es que el profesor no me pilló haciendo otra cosa en clase. Espero les guste :3
Sueño en el sueño
Un alma vuela
Buscando consuelo
Río en el río
Dominante es el hombre
En su libre albedrío
Risa en la risa
Grandiosa es la forma
De tu sonrisa
Puna en la puna
Los niños lloran
Estando en la cuna
Tiempo en el tiempo
No espero el momento
De ir a tu encuentro.
Entonces... Hola
Sí, hola. Empezando un blog que no tenía idea de que empezaría. Veamos..
¿Por qué le puse ''Bloggefímero'' al este blog?
Pues verán, la palabra ''efímero'' quiere decir de poca duración, algo pequeño, corto. Y la del blog ya saben porqué. Un pequeño granito de arena de toda la Internet.
¿Quién soy y por qué razón inicié este blog?
Soy una chica que próximamente cumplirá 16. No diré mi nombre, ni mi país, ni nada más de información mía. Solo mi edad, para que tengan una idea de la madurez que tengo.
Inicié este blog porque me vi motivada a seguir los pasos de unas protagonistas de un libro llamado ''¿Hay alguien allí?'' de José Luis Mejía. Es una investigación realizada a la juventud en la internet. Muy interesante, lo recomiendo.
¿De quién o qué hablaré en este blog?
Escribiré de cualquier cosa, tontería, molestia o secretos que yo o alguien más pueda tener. Es un blog que usaré como un diario. Ya no se usan mucho los diarios de papel ahora.. <>.
¿Qué espero yo de este blog?
En realidad, no espero nada. No espero que la gente lea y comente mis entradas, o que al menos se dignen leer el título. Como les dije, solo soy una grano de arena, un bicho en toda la tierra. Si alguien pudiera leer lo que escribo, sería genial. Y con esto, empecemos. (:
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